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Artista Gilbert Baker

Sobre el arco iris y la apropiación de los símbolos

3 – octubre – 2018

 

A Miguel Ángel Díaz

 

La bandera del orgullo lésbico-gay es un símbolo internacional conocido por casi todos, que consiste en los seis colores: rojo, naranja, verde, azul y violeta, dispuestos en el orden del arco iris, se popularizó a finales de la década de los 70, y fue creada por el activista y diseñador estadounidense Gilbert Baker. Originalmente constaba de ocho colores, pero con el tiempo se ha ido modificando hasta quedar en la que hoy prima y representa sobre todo la diversidad de la comunidad LGTB. Es, desde este tenor, que hoy en día muchas personas apenas ven el emblema del arco iris o la combinación de los seis colores que involucra la bandera LGTB, dan por hecho en automático que la persona que lo utiliza o bien simpatiza con dicha comunidad o bien es miembro de ella y, sin embargo, quisiera demostrar en esta pequeña dilucidación, que los emblemas y figuras como el arco iris, poseen significados que van más allá de una sola región, una sola época o un grupo cultural específico y, en este sentido, aunque es muy respetable que la comunidad LGTB utilice los colores del arco iris para enarbolar su causa, la combinación de estos no es privativa de ella y, antes bien, le pertenece al ser humano a través de la historia.

Según el DLE, un símbolo es un: “elemento u objeto material que, por convención o asociación, se considera representativo de una entidad, de una idea, de una cierta condición”. Así, existen símbolos que, como elementos u objetos, poseen la cualidad de la polisemia, que se refiere a la pluralidad de significados. Esto no conlleva ninguna novedad si pensamos en que los elementos de la lengua, las palabras, son muchas veces, polisémicas, y para muestra bastaría consultar la multiplicidad de acepciones que tiene cada vocablo en el diccionario. En resumen, muchos emblemas y símbolos, como elementos u objetos, pueden significar o representar más de una cosa y, mejor aún, sus significados varían de acuerdo con contexto, a la época y a la geografía, entre otros factores. Éste es el caso del arco iris al que encontramos como emblema o referente desde épocas muy antiguas, mucho antes de que existiera la comunidad LGTB, y cuyos significados tienen, dependiendo del lugar y el momento, connotaciones tanto positivas como catastróficas. Jean Chevalier recoge sus múltiples significados en su magnífico Diccionario de símbolos, y presenta en sus diversas connotaciones:

1.- El arco iris como un enlace entre el cielo y la tierra: “Existe un lazo etimológico y simbólico entre el arco iris y el cielo, cuyo nombre bretón, kanevedenn, deriva del prototipo celta antiguo, kambonemos, curva celeste. El simbolismo reúne entonces a la vez el del cielo y el del puente. Esto se patentiza también en la denominación francesa de arc en ciel”.

2.- El arco iris como la unión entre los opuestos, representados en la cultura china por el ying y el yang: “El arco no tiene en China más que cinco colores, pero su unión es la del yin y del yang, signo de la armonía del universo y la de su fecundidad”. Y, en la misma cultura, la relación del arco iris con la serpiente y las variaciones pictográficas en las que tal animal se involucra: “Las leyendas chinas relatan la metamorfosis de un inmortal en arco iris enrollado como una serpiente. Señalamos aún a este respecto que existen en esta última tradición al menos cinco caracteres para designar el arco iris y que todos contienen el radical hoei, que corresponde a la serpiente”

3.- El arco iris como símbolo de la renovación: “Aunque el arco iris corresponde manifiestamente al dominio de las Aguas superiores, Guénon ha señalado que era el inverso y el complemento del Arca, por encima de la cual aparece, y que ésta flota sobre las aguas inferiores: se trata de las dos mitades del huevo del mundo, ensambladas como signo de la restauración de lo cósmico y de la gestación de un nuevo ciclo”.

4.- Ejemplos del arco iris como un símbolo de connotación negativa o un mal presagio: “Cuando un estado está en peligro de perecer, escribe Huai Nan-tsé, el aspecto del cielo cambia… un arco iris se muestra… Entre los hombres de Vietnam del Sur, las relaciones cielo-tierra por mediación del arco iris entrañan un aspecto nefasto, en relación con la enfermedad y la muerte. El arco iris de Börlang-Kang es de origen siniestro; señalarlo con el dedo puede provocar la lepra”.

5.- El arco iris como representación de virtud y perfección: “Los siete colores son los de las siete caras del Meru, centro del mundo; éstos son, según Saint-Martin, los símbolos de las virtudes intelectuales, reflejos de la actividad divina, así como la irisación que se produce por reflejo descompuesto de los rayos del sol. Éstos son, en el esoterismo islámico, las imágenes de las cualidades divinas reflejadas en el universo, pues el arco iris es «la imagen inversa del sol sobre el velo inconsistente de la lluvia». Los siete colores del Arco se asimilan a los siete cielos en la India y en Mesopotamia. Según el budismo tibetano, nubes y arco iris simbolizan el Sambogha-kiiya (cuerpos de arrobamiento espiritual) y su resolución en lluvia el Nirmana-kaya (cuerpo de transformación).

6.- El arco iris como un medio de comunicación con la divinidad: “Los pigmeos del África central creen que Dios les muestra su deseo de entrar en relación con ellos por el arco iris. En seguida que aparece el arco iris toman sus arcos, los dirigen hacia él y salmodian: Tú has abatido y humillado, vencedor en la lucha, el trueno que rugía, etc. La letanía se termina con el ruego dirigido al arco iris, de intervenir acerca del Ser Supremo celestial para que no truene más, ni se irrite más contra ellos, y deje de matarlos”. Y en el mismo apartado, cita otra vez a la serpiente y el tema de la renovación: Para ciertos pueblos del África occidental, el arco iris es una manifestación del dios Dan, que representa la circulación de la vida en el universo. Cerca el mundo para integrar sus diversas partes y tiene por símbolo una serpiente que se muerde la cola.

7.- Y, nuevamente con acepciones de connotación negativas o catastrófica: “Para los pigmeos es la peligrosa serpiente del cielo, como un arco solar formado por dos serpientes soldadas. Entre los negritos [sic] semang, el arco iris es una serpiente pitón. De vez en cuando «se desliza al firmamento para tomar un baño de él. Brilla entonces con todos los colores. Cuando derrama el agua de su baño, cae sobre la tierra la lluvia del sol, un agua extremadamente peligrosa para los humanos».

Para los chibcha de Colombia, el arco iris era una divinidad protectora de las mujeres encintas, para los incas es la corona de plumas de Illapa, Dios del Trueno y de las Lluvias. A Illapa se le considera como un hombre cruel e intratable y por esta razón los antiguos peruanos no osaban mirar al arco iris, y se tapaban la boca con la mano si lo apercibían. Su nombre se da a la escalera que permite el acceso al interior de los templos subterráneos de los indios del pueblo y por tanto simbólicamente el acceso al dominio de las fuerzas ctónicas.

Nefasto igualmente entre los incas, el arco iris es una serpiente celeste. «Recogida por los hombres cuando no era más que un gusanillo, a fuerza de comer tomó proporciones gigantescas. Los hombres se vieron obligados a matarla porque exigía corazones humanos para su alimentación. Las aves se bañaron en su sangre y su plumaje se tiñó de los vivos colores del arco iris».

En Asia central «una concepción bastante corriente estima que el arco iris aspira o bebe el agua de los ríos y los lagos. Los yakuto creen que incluso puede llevarse hombres de la tierra». En el Cáucaso se exhorta a los niños a vigilar que el arco iris no se los lleve a las nubes.

8.- Y, finalmente, el arco iris en la tradición judeocristiana, como símbolo de la buena voluntad de Dios y de la alianza en la que establece que nunca más enviará un diluvio para exterminar a los seres vivos: «y dijo Dios: He aquí el signo de la alianza que establezco entre mí y vosotros y entre todo ser vivo que está con vosotros, para las generaciones venideras: pongo mi arco en las nubes y para señal de la alianza entre mí y la tierra. y cuando yo acumule nubes sobre la tierra y aparezca entonces el arco en las nubes, recordaré la alianza que hay entre mí y vosotros y todo ser animado de toda carne; y las aguas no se convertirán ya más en un diluvio que destruya toda carne. Estará el arco en las nubes, y al verlo me acordaré de la alianza eterna entre Dios y todo ser animado de toda carne que hay sobre la tierra. Dios dijo a Noé: Tal es el signo de la alianza que establezco entre mí y toda carne que está sobre la tierra».

 

En conclusión, el arco iris no sólo representa la diversidad sexual, sino también, cualidades como la virtud, la comunión con Dios, la renovación, la bondad, o bien, amenazas, como la lepra o las catástrofes. Los grandes símbolos universales, independientes de las épocas, las regiones o las imposiciones ideológicas, conforman un patrimonio que, por mucho, no debe ni puede confinarse a un grupo social o a una moda o representación unitaria. Ostentan, pues, tal envergadura, que encontramos sus orígenes en el principio de los tiempos del hombre, y no sabemos hasta dónde puedan llegar a través de la historia. Recurrir a ellos, en este sentido, constituye una apropiación que no debe ni puede ser particular, de tal manera que todos tenemos derecho a disfrutarlos en su muy inmensa riqueza.

 

Acerca Nidya Areli Díaz

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