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Los artefactos sonoros prehispánicos

Por Pilar Regueiro

24-junio-2018

 

Los artefactos sonoros de la época prehispánica, al igual que cualquier otro instrumento en el mundo, han sido clasificados a partir de su sonido, agrupándose en tres grandes categorías: los idiófonos, los aerófonos y los membranófonos (Sachs, 1940). Los instrumentos idiófonos son aquellos que producen el sonido mediante la vibración de su propio cuerpo (Rivera, 1980), ejemplos de este tipo son los caparazones de tortuga, mismos que eran percutidos con un asta de venado; el teponaztli, las sonajas, los cascabeles elaborados con materiales diversos como metal, hueso o concha; y los raspadores u omichicahuaztli en la época prehispánica.

Por su parte, los aerófonos producen el sonido gracias al aire forzado a salir a través de un tubo o entre placas, tales como los silbatos, ocarinas, trompetas de caracol, trompetas manufacturadas en barro o calabazos y las flautas. Estas últimas podían tener uno o más tubos.

 

Los membranófonos son aquellos que producen el sonido a partir de la vibración de una membrana tensa; dicha membrana era principalmente de piel de venado o de jaguar. En esta categoría de instrumentos sonoros se encuentran los tambores, cuyos tamaños y formas eran diversos, destacando el gran tambor denominado huéhuetl, que según las fuentes, podía medir hasta metro y medio de altura (Martí, 1971: 75).

Asimismo, es preciso mencionar aquí a un membranófono muy particular de cuya existencia se sabe solo por su aparición en un vaso pintado en el área maya. Se trata de un tambor de fricción, también conocido como tigrero, nombre que le dan algunos grupos mayas actuales que lo utilizan para cacería (Regueiro, 2014: 72).

El tambor de fricción presente en el vaso K5233 tiene una caja de resonancia en la parte inferior con una membrana de la cual sale una cuerda que es tensada por su ejecutante y posteriormente frotada con otro percutor. Sin tener evidencia alguna de cómo pudo haber sonado este interesante instrumento, el investigador John Donahue se dio a la tarea de realizar una reproducción del artefacto con base en los materiales presentes en otros tambores similares. El sonido generó admiración, pues se trataba nada más y nada menos de un rugido muy similar al de un felino (Donahue, 2002), mismo que puede escucharse en la página web del Museo de Arte de la Universidad de Princeton, Estados Unidos.[1]

 

Algunos contextos sonoros

Muchos de los artefactos sonoros anteriores fueron construidos con la finalidad de ser tañidos en ceremonias dedicadas a dioses específicos y como objetos rituales que eran depositados en ofrendas. Ejemplo de lo anterior son las extraordinarias reproducciones de instrumentos musicales halladas en la Ofrenda 78 del Templo Rojo Sur del Templo Mayor dedicada a Xochipilli. Por otra parte, los silbatos con forma de rana hallados en la Pequeña Acrópolis de Yaxchilán, Chiapas, cuyo sonido era muy semejante al de estos anfibios, pudo ser utilizado en ceremonias de petición de lluvia, pues es sabido que entre los mayas, las ranas propician este fenómeno meteorológico (Garza, et al., 2008: 67).

Los contextos en los que se ejecutaba la interpretación sonora eran mucho más diversos y no solo se restringían al ámbito ritual, aunque sí la mayor parte de las veces. Por ejemplo, se sabe que durante la guerra, los músicos estaban presentes con los atabales y, sobre todo, con las trompetas, pues tenían la finalidad de emitir señales a larga distancia, de alentar a los guerreros durante la batalla y de atemorizar al enemigo que se acercaba incesante (Castañeda, 1991). También eran utilizados artefactos sonoros durante la cacería, tales como silbatos y, como ya revisamos, tigreros o tambores de fricción, ya que el sonido de dichos instrumentos, en su mayoría semejantes a los emitidos por las presas, podían facilitar la cacería al confundir a los animales (Houston e Inomata, 2009: 190).

A pesar de que no se sabe con total seguridad la forma en la que funcionaba el ritual del juego de pelota en la época prehispánica, es posible determinar la presencia de músicos tañendo trompetas y caracoles durante el acto, quizá también con la finalidad de emitir señales dentro del ritual (Regueiro, 2014: 115).

Por último, a partir de algunas escenas pintadas en la cerámica maya, es posible constatar la presencia de ejecuciones sonoras en los recintos de los gobernantes, probablemente durante momentos rituales, celebraciones, visitas de otros señores al gobernante y presentaciones de tributo (Regueiro, 2014: 116-117).

Sin duda, las prácticas sonoras en la época prehispánica debieron ser fascinantes, similar a la experiencia de escuchar hoy en día los instrumentos antiguos, cuyos sonidos tratan de contarnos su historia aunque sus ejecutantes ya no se encuentren aquí para hacerlo.

Para finalizar, caben resaltar algunos proyectos interesantes que tienen el propósito de rescatar, reconstruir, investigar y difundir el pasado sonoro prehispánico. Uno de estos es el proyecto Universos Sonoros Mayas de la Universidad Nacional Autónoma de México, a través del cual se pretende analizar desde varias perspectivas como la arqueológica, iconográfica, histórica, etnográfica, acústica, entre otras, los distintos aspectos sonoros de la cultura maya.[2]

En cuanto a agrupaciones musicales actuales, se encuentra el grupo TRIBU, que a partir de una exhaustiva investigación histórica y etnomusicológica ejecutan instrumentos prehispánicos reconstruidos por ellos mismos en función de los hallados en contextos arqueológicos.[3] Por último, están todas aquellas agrupaciones que, aún sin intentar recrear los sonidos precolombinos, preservan y difunden las lenguas y la tradición musical indígenas de Latinoamérica, incursionando en géneros como el rock y el hip-hop.

Referencias

[1] http://artmuseum.princeton.edu/legacy-projects/Jaguar/jaguar.html

[2] http://www.universosonoromaya.unam.mx

[3] https://www.youtube.com/watch?v=js0rnRjL2Iw

 

Both, Arnd Adje

2008                “La música prehispánica. Sonidos rituales a lo largo de la historia”: pp. 28-37 en Arqueología Mexicana, vol. XVI-Núm. 94, México, Editorial Raíces.

 

Castañeda, Daniel y Vicente T. Mendoza

1991                Instrumental precortesiano. Instrumentos de percusión. Tomo I. México, Universidad Nacional Autónoma de México, Coordinación de Humanidades.

 

Chávez, Adrián I.

2008                Pop Wuj. México, Centro de Estudios Superiores en Antropología Social, Instituto Nacional de Antropología e Historia, Fundación Diego Rivera.

 

Donahue, John A

2002                “Aplicando la arqueología experimental a la etnomusicología: Recreación de un antiguo tambor de fricción maya a través de distintas líneas de evidencias” en FAMSI. Disponible en línea: http://www.famsi.org/spanish/research/kerr/articles/friction_drum/ Consultado en marzo 2018.

 

Garza, Clara, Andrés Medina, Pablo Padilla, et al.

2008                “Arqueoacústica maya. La necesidad de estudio sistemático de efectos acústicos en sitios arqueológicos”: pp. 63-87 en Estudios de Cultura Maya, Vol. XXXII. México, Universidad Nacional Autónoma de México.

 

Godínez, Lester H.

2004                “Aproximación al estudio de las expresiones sonoras pre-occidentales de Mesoamérica, reflexiones y criterios arqueo-fonológicos”: pp. 145-157 en XVII Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala. J.P. Laporte, B. Arroyo, H. Escobedo y H. Mejía (editores). Guatemala, Museo Nacional de Arqueología y Etnología.

 

Houston, Stephen D. y Takeshi Inomata.

2009                The Classic Maya. New York, Cambridge University Press.

 

Martí, Samuel.

1971                La música precortesiana. México, Ediciones euroamericanas.

 

Popor Wuj.      

2012                Traducción y notas de Sam Colop. Guatemala, F&G Editores.

 

Regueiro Suárez, María del Pilar.

2014                Música, canto y danza: un acercamiento iconográfico a las manifestaciones musicales mayas del periodo Clásico. Tesis de licenciatura en Historia. México, Universidad Nacional Autónoma de México.

 

Rivera y R., Roberto.

1980                Los instrumentos musicales de los mayas. México, Secretaría de Educación Pública, Instituto Nacional de Antropología e Historia.

 

Sachs, Curt.

1940                The history of musical instruments. Nueva York, W. W. Norton and Company.

 

Saldívar, Gabriel.

1980                Historia de la música en México. México, Biblioteca Enciclopédica del Estado de México.

 

Taube, Karl A.

2004                “Flower Mountain: Concepts of Life, Beauty, and Paradise among the Classic Maya”: pp. 69-98 en Anthropology and Aesthetics, 45.

 

Enlaces de interés:

Mayavase Database (cerámica pintada maya):

http://research.mayavase.com/

Universos sonoros mayas:

http://www.universosonoromaya.unam.mx/

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