Inicio / Poesía / Chapito Barnett

Chapito Barnett

5 – septiembre – 2018

En el Desierto Sonorense viven los comcaac, entre la costa del Golfo de California y la arena –casi ardiente y las rocas de los montes. En ese desierto se conjuga la magia y el contrastante ambiente del mar con las arenas multicolores de los campamentos costeros donde habitaron algunas familias. Ellos se consideran la nación comcaac, tienen una bandera de la que se sienten orgullosos y un apego al territorio que los mantiene arraigados a sus playas, montes y caminos. Ahí hay un pequeño pueblo denominado Socaaix, que también se le conoce como Punta Chueca. En ese pueblo es donde vive el Chapito Barnett, quien obtuvo el año pasado el Premio Nacional de Ciencias y Artes, específicamente en el área de Artes y Tradiciones Populares. Su nombre es Francisco aunque es conocido por la mayoría como Chapito. Él es uno de los pocos haaco cama de su comunidad –algo parecido a un chamán. De hecho, algunas personas de Hermosillo lo suelen visitar cuando tienen alguna enfermedad incurable. Entonces, él invoca fuerzas sobrenaturales para curar a la persona, pero también invoca elementos de la naturaleza como la tierra, el mar y las plantas, suele hacer algún canto o decir algunas palabras en cmiique iitom, la lengua de los comcaac. Estas las dirige al creador de la tierra u otros seres divinos como la virgen o Jesucristo; también nombra a los creadores en lengua seri, Hant Caai, que literalmente quiere decir “El que creó la tierra”.

Chapito Barnett nació en 1933 en el poblado de Bahía Kino, pero en ese momento el pueblo era un poco diferente. De hecho, solo había unas pocas casas. Actualmente, él vive a unos 28 kilómetros de ese poblado, en Socaaix, que es una de las dos comunidades seris en la actualidad. Dicho pueblo se estableció alrededor de 1950, pues antes de esa fecha, algunos comcaac vivían de una forma nómada. De hecho, varios ancianos que viven actualmente en ambas comunidades nacieron en la Isla Tiburón, en San Esteban o en algún punto de la costa de Sonora.

Para Chapito Barnett fue una gran distinción obtener el premio y aceptar la invitación para recibirlo. De hecho, se trató de un reconocimiento que para él representa preservar sus costumbres y tradiciones en el plano oral, pero también tuvo una retribución económica. A decir por él mismo “no se cuánto me dieron, pero con eso le ayudo a las personas, les doy un poco de dinero aquí y allá”. De niño Chapito no hablaba español sino su lengua materna, el cmiique iitom que no se habla en ninguna otra parte del mundo pues es una lengua aislada, pero viajando fue aprendiendo un poco más a comunicarse con la gente de fuera y lo invitan a otros lados, ya sea para ir a cantar, conocer otros lugares o curar con sus manos y sus palabras.

En realidad, Chapito no ha escrito ningún libro, pero en su memoria puede recitar varias decenas de cantos producto de la sabiduría popular y también de sus propias creaciones. Entre los cantos de los comcaac encontramos canciones de cuna: icocooxa; canción de luto icooha; cantos de victoria iquimooni; las canciones para terminar una fiesta icoqueen; entre otros tipos. De acuerdo con él mismo, se canta cuando uno está triste, pero también cuando está contento, para conseguir pareja o simplemente cuando uno va caminando en el desierto. Entonces los cantos sirven para contar historias, para entretenerse un rato o para amar, pero justo los de Chapito los suele usar para curar, recordar que somos la misma esencia con la naturaleza, el desierto, el mar el universo que nos rodea.

Acerca Guillermo Santana

mm

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *