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Un lugar en donde no existió el matrimonio

Ilustración Pascal Campion|
Autor Guillermo Santana |

Las formas de amar, enamorarse, perder la cabeza, clavarse en el corazón de la otra persona, ligar, flechar, falling in love, aimer y otras maneras de expresar los sentimientos, se manifiestan mediante formulas lingüísticas que usamos cotidianamente o con las que estamos familiarizados pues existen en la lengua que usamos, esto se refleja en una conceptualización acerca de determinado cosa o situación, pero en el caso de los sentimientos, es reflejo de un estado biológico y mental. Si bien, en lenguas europeas existe un referente para amor o una palabra o conjunto de estas para expresar el hecho de amar a alguien, en lenguas menos conocidas existen formas distintas de nombrar los sentimientos y por lo tanto, distintas concepciones acerca del amor y otros sentimientos, lo que repercute en la forma en que se conceptualiza las emociones. En cuyo caso, la experiencia del hablante es diferente dependiendo del sistema lingüístico. Por ejemplo, en la lengua de señas mexicana (LSM), la etimología acerca de ‘estar enamorado’ podría traducirse como corazón-duele, pues en la actualidad, la expresión forma una sola palabra en el sentido de unidad de significado, pero ésta se puede descomponer en dos elementos ‘corazón’ y el segundo elemento, que corresponde al verbo ‘doler’. La etimología del término se refiere a sentir en el corazón.
Otras formas de amar o expresiones aparecen en lenguas menos comunes como el náhuatl también incluyen expresiones referentes a sentimientos hacia personas no necesariamente con lazos familiares. Por ejemplo, la forma niktlazotla en náhuatl se puede traducir como ‘yo te quiero’ o ‘yo te amo’.
En el caso de las lenguas indígenas, este tipo de expresiones son poco conocidas y exploradas fuera del entorno indígena. Fuera del entorno indígena, estas expresiones están el común denominador de las personas, por lo que se pensaría que existen o tienen un equivalente en todas las lenguas del mundo. No es así, cada lengua expresa diferentes situaciones de acuerdo a la forma en que sus hablantes se relacionan con el entorno. Cabe entonces preguntase ¿cuáles son las formas de expresar su amor u otros sentimientos si la experiencia de un hablante o persona es distinta dependiendo de su lengua?
El amor es interesante desde la esfera biológica pues es indudable que algo sucede en el cuerpo, es decir, hay una esfera tangible que se activa desde un aspecto corporal. Pero hay otra esfera, la lengua ¿Cómo se expresan las ideas y emociones a partir de esta? No es poco interesante en español y quizá, asomarnos a las formas de expresar este sentimiento en lenguas indígenas sea aún más interesante.
Entre los seris de Sonora, enamorarse no debe ser muy distinto que para otras culturas. Las personas unen sus vidas a corta edad, cerca de los quince años. Las niñas tienen una fiesta de pubertad cuando llega su primera menstruación. La ceremonia que se realiza se denomina hapaatim, al igual que se denomina a la festejada. Durante la ceremonia, que dura 4 días, se nombra una madrina, la cual le da consejos a la niña acerca de cómo debe ser su comportamiento durante su vida. Después de esta ceremonia de pubertad, las niñas se consideran adultos y podrán realizar actividades como tales.
En la actualidad los jóvenes se enamoran y no realizan una ceremonia nupcial de forma tradicional. De acuerdo a Martha Romero (comunicación personal), antiguamente era la familia del novio la que pactaba el matrimonio y en caso de que la otra familia aceptara, los padres y el novio iban por la novia en el momento de la lunación cuando no había Luna, es decir, en el momento denominado iizax cmaa mocom ‘Luna que ahora está acostada’, que también es cuando comenzaba la lunación.
Con este hecho, las dos familias contraían el derecho de caza en el territorio de la otra familia. Cabe hacer notar que antiguamente, los seris eran seminómadas y vivían distribuidos en clanes y estos a su vez en bandas que ocupaban un lugar determinado en el territorio (Moser, 1963). Antiguamente vivieron en la isla Tiburón y parte del territorio del estado de Sonora.
Para los seris, las relaciones no sanguíneas no representaron precisamente un matrimonio como lo conceptualizamos. De hecho, no existe una ceremonia matrimonial entre ellos. Un registro etnográfico realizado por Felger y Moser (1985) no considera realmente dicha ceremonia, sino otras distintas: Fiesta de pubertad, tanto para varones como niñas; se celebraba también una fiesta cuando se obtenía la victoria sobre una guerra; cuando se capturaba una tortuga de siete filos; cuando se cazaba un pez gigante denominado antiguamente lamz o mero (Epinephelus itajara). En la actualidad dicho animal se denomina zixcam caacoj ‘pez gordo’; cuando una mujer terminaba de tejer una canasta gigante denominada sapim; cuando se terminaba de cocer una olla grande y finalmente cuando se terminaba la fabricación de una canoa (Felger y moser, 1985: 166). Sin embargo, “A marriage celebration, lasting only a single evening, took place at the home of the groom upon the arrival of the bride. It was last held in about 1920 or 1921. However, this fiesta was not a traditional Seri custom and probably resulted from Mexican influence”.
Al parecer, los seris no contaron con una ceremonia matrimonial, pero aún así, contaron con un ritual dedicado a la persona amada. Se menciona que cuando una persona se recuperaba de un accidente o enfermedad, se ofrecía una fiesta, la cual duraba cuatro días. Aún en la actualidad, se han registrado fiestas a personas que se ha recuperado de algo grave.
Esto significó que en el sistema de producción y recolección de alimentos en el desierto –un lugar donde las oportunidades de agua y alimento suelen escasear– produjo que los seris utilizaran como una herramienta de supervivencia, además de la unión familiar. En este sentido, el tener una relación fuera de la familia consanguínea no sólo se asegura el alimento para el grupo familiar extenso de ambas familias, sino también la posibilidad de asegurar la continuidad por medio de la reproducción.

Referencias
Felger, Richard S. y Mary B. Moser. (1985). People of the desert and sea: Ethnobotany of the Seri Indians.Tucson: University of Arizona Press.
Moser, E. W. (1963). Seri bands. The Kiva. 28. Pp. 14-27. (Versión en español). Disponible en Internet: www.sil.org/americas/mexico/seri/A004-BandasSeris-SEI.pdf.
Moser y Marlett (2010). COMCAAC QUIH YAZA QUIH HANT IHIIP HAC. Diccionario trilingüe seri-español-inglés. Plaza y Valdés Editores. Universidad de Sonora.

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