Libellula

Quizá una de las locuciones más bellas del idioma español es libélula, una palabra esdrújula que es capaz de dejar un buen sabor de boca a cualquiera que la pronuncia. Tiene su origen en el término libellula que quiere decir ‘balanza’ en latín. Este objeto se relaciona con dicho insecto quizá debido a su forma o a su característica de estar en suspensión aérea cuando se pesa algo. Es curioso que en latinoamérica recibe nombres distintos dependiendo de las características o habilidades que denota para los hablantes. En argentina se le denomina alguacil, que es una palabra árabe. Por su parte, en Chile se le denomina matapiojo, un término compuesto. En Cartagena en cambio se le denomina caballito del diablo, lo que recuerda a la forma latina debido a su origen composición pues de hecho en Roma se le debió haber conocido como draco volaris ‘demonio volador’

Las libélulas son de los insectos más antiguos en la historia del mundo. Preceden a los hombres y desde luego al lenguaje. Los restos paleontológicos dan luz para saber que el antepasado de la libélula actual data de alrededor de 300 millones de años. Sin embargo la palabra libellula tiene apenas algunos siglos de existir.

Pero por qué en el lenguaje actual, por lo menos en español el nombre de este insecto no se puede rastrear a tantos años de antigüedad si de hecho este es un insecto tan antiguo. Imaginemos por ejemplo que podríamos remontarnos a varios siglos de antigüedad para saber cómo se denominaba a las libélulas o de hecho, imaginemos cómo podría haber sido la primera locución para nombrarlas.

Acerca Guillermo Santana

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